Soul SimancasRESTAURANTE EN SANTANDERReservar mesa

Familia Simancas · Desde 2012

Una familia detrás de cada mesa

Nuestra historia empezó en un pequeño bar de barrio de Santander. Desde entonces hemos cambiado de tamaño y de escenario, pero seguimos queriendo lo mismo: cocinar y recibirte como nos gusta que nos reciban.

2012 · Simancas 15, donde empezó todo

El 14 de febrero de 2012, Marian y Carlos abrieron Cafetería Simancas 15 en la calle que hoy se llama Archivo de Simancas. Tenía siete mesas y una barra que pronto se convirtió en punto de encuentro del barrio.

Carlos hijo y Adrián se fueron incorporando al negocio. La cocina casera, los pollos asados de los fines de semana y nuestras rabas fueron dando forma a la identidad de la familia.

Cerramos Simancas 15 en 2023 para concentrarnos en La Trébede y Soul Simancas. Su forma de entender la hostelería sigue con nosotros.

2020 · La Trébede de Simancas

El 6 de octubre de 2020 abrimos La Trébede de Simancas en el Alisal, en plena pandemia. Una nueva cafetería de barrio, con desayunos, pinchos y el trato cercano de siempre.

La Trébede tiene su propia personalidad y forma parte de la misma historia familiar.

2022 · Llegamos a la calle Vargas

El 15 de junio de 2022 tomamos las riendas del local de Vargas 57E. Antes había sido Casa Miguel Ángel, Tatami II y Soul Santander. Con nuestra llegada se convirtió en Soul Simancas.

Aquí reunimos la cocina casera, las rabas, las hamburguesas Wagyu y las noches de música en directo. El nombre Soul Simancas encaja con lo que queremos poner en el proyecto: alma y trabajo de familia.

Sara y la cocina de Soul Simancas

Sara comenzó su recorrido con nosotros entre Simancas 15 y La Trébede antes de ponerse al frente de la cocina de Soul Simancas. Su trabajo forma parte del sabor y la manera de cocinar de la casa.

La celiaquía está presente en nuestra familia y es parte de nuestra atención a las necesidades alimentarias. Preferimos escuchar, revisar cada petición con cocina y hablar claro.

Lo que queremos que encuentres

Comida que apetezca volver a pedir, un equipo cercano y un sitio en el que estés a gusto. Esa es la idea que une nuestros proyectos desde aquel primer bar de barrio.